

There are those who make dreams into reality; however, there are also a rare few who convert realities into dreams. Pablo belongs to this rare breed of creators. He is an artist capable of transforming memories or familiar anecdotes into true pieces of art which he narrates while playing the piano.
At times, he submerges us in images full of color and light which become magnificent installations and draw us into intimate moments of his life. Picture this: dozens of small multicolored birds, together with the high noon sunlight, come streaming into a bedroom to pick off threads of a chenille bedspread with their beaks, to later fly to their nests in an old poplar tree by the window.
Other times, he gives us a “happening” – where he indulges his imagination mixing music, poetry, and painting. The performance thus created has Pablo singing and telling a story in the style of the traveling minstrels, accompanying himself on the piano while a nearby easel holds his fundamental work, “Rita and The Rose.”
Pablo moves amongst arpeggios and paintbrushes, in a climate of dreams and fantasies inhabited by form and melody.
To best comprehend Pablo, one must reduce oneself to simplicity; he who thinks simple thoughts can best live in imagination and confuse it with memory.
Roberto J. Cayuso
Hay quienes convierten los sueños en realidades; pero hay otros, los menos, que las realidades las convierten en sueños. A esa rara estirpe de creadores pertenece Pablo, un artista capaz de transmutar recuerdos o anécdotas familiares en verdaderas piezas artísticas que nos va narrando mientras se acompaña al piano.
A veces nos sumerge en imágenes plásticas que, plenas de luces y colores, pasan a convertirse en magníficas “instalaciones” que nos adentran en pasajes íntimos de su vida; como ese en el que decenas de pequeñas y multicolores aves, junto al sol del mediodía, entran a raudales a su habitación para arrancar cada una con su pequeño pico un hilo de la vieja sobrecama de chenille, para luego volar al nido que cuelga del viejo álamo que crece junto a la ventana.
Otras veces se vale del “happening”, para desbordar su imaginación al mezclar música, poesía y pintura. Creando así un “performance” en el que Pablo canta y narra una historia, en el mejor estilo de los maestros juglares, mientras se acompaña al piano, junto al cual y sobre un atril nos mira el cuadro “Rita y la rosa”, eje fundamental de toda esta puesta en escena.
Así va transcurriendo la vida de este artista, que se mueve y vive entre arpergios y pinceles, en un clima de sueños y fantasías donde habitan formas y melodías.
Lo mejor para entender a Pablo es reducirse a su simplicidad; quien piensa con ideas simples puede vivir en la imaginación y confundirla con el recuerdo.
Roberto J. Cayuso







