domingo, 26 de septiembre de 2010
Vicente Dopico: "El caos y la imagen"
sábado, 11 de septiembre de 2010
Las obras de arte más costosas

martes, 7 de septiembre de 2010
Pintura Mexicana, 1946
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domingo, 29 de agosto de 2010
La Sociedad en la Cuba Antigua (fragmento)
lunes, 23 de agosto de 2010
Orfismo


domingo, 1 de agosto de 2010
Canción del sainete póstumo

Yo moriré prosaicamente, de cualquier cosa
(¿el estómago, el hígado, la garganta, ¡el pulmón!?),
y como buen cadáver descenderé a la fosa
envuelto en un sudario santo de compasión.
Aunque la muerte es algo que diariamente pasa,
un muerto inspira siempre cierta curiosidad;
así, llena de extraños, abejeará la casa
y estudiará mi rostro toda la vecindad.
Luego será el velorio: desconocida gente,
ante mis familiares inertes de llorar
con el recelo propio del que sabe que miente
recitará las frases del pésame vulgar.
Tal vez una beata, neblinosa de sueño,
mascullará el rosario mirándose los pies;
y acaso los más viejos me fruncirán el ceño
al calcular su turno más próximo después.
Brotará la hilarante virtud del disparate
o la ingeniosa anécdota llena de perversión,
y las apetecidas tazas de chocolate
serán sabrosas pautas en la conversación.
Los amigos de ahora -para entonces dispersos-
reunidos junto al resto de lo que fue mi "yo",
constatarán la escena que prevén estos versos
y dirán en voz baja: -¡Todo lo presintió!
Y ya en la madrugada, sobre la concurrencia
gravitará el concepto solemne del "jamás";
vendrá luego el consuelo de seguir la existencia...
Y vendrá la mañana... pero tú, ¡no vendrás!...
Allá donde vegete felizmente tu olvido
-felicidad bien lejos de la que pudo ser-,
bajo tres letras fúnebres mi nombre y mi apellido,
dentro de un marco negro, te harán palidecer.
Y te dirán: -¿Qué tienes?... Y tú dirás que nada;
mas, te irás a la alcoba para disimular,
me llorarás a solas, con la cara en la almohada,
¡y esa noche tu esposo no te podrá besar!...
Rubén Martínez Villena -La Habana, Cuba (1899-1934)-Abogado y político. A finales de la década de los veinte macha al exilio. Volvió a Cuba en 1933, aquejado de tuberculosis. Organizó la huelga que puso fin a la dictadura de Gerardo Machado y murió meses más tarde. Poeta hipersensible, exaltado e irónico, más preocupado por la muerte y los temas existenciales que por la ideología personal.
Tomado de la "Antología de la poesía cubana" de José Lezama Lima.
domingo, 25 de julio de 2010
El Suprematismo (Otra forma de abstracción)

Alexander Rodchenko (1891-1956)
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Lyubov Popova (1889-1924)
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Kazimir Malevich (1878-1935)
En el año 1913 Malevich decide abandonar la aventura futurista y se aparta de todo tipo de representación objetual, para pasar a la creación de formas que él llamó “absolutas”. Formas totalmente autónomas, independientes y libres de toda referencia con nuestro entorno “real”.
En 1915 Malevich dio a conocer el “Manifiesto del Suprematismo”. Documento en el que colaboró en su redacción el poeta ruso Vladimir Mayakovsky (1893-1930), en donde se daba a conocer oficialmente el nacimiento de una nueva corriente plástica, adscrita al abstraccionismo, pero con características tan propias que la van a diferenciar de cualquier otra forma de abstracción.
En 1920, cinco año después que se diera a conocer el “Manifiesto del Suprematismo”, se añadió “El Suprematismo como mundo de la no representación”, la más importante obra teórica de Malevich donde hace referencia “de la supremacía de la sensibilidad pura en las artes figurativas”: “Obras alejadas de toda implicación utilitaria; abstracciones de tipo geométrico fundamentadas en el uso de formas simples y elementales: línea recta, cuadrado, cruz, así como colores planos, blanco y negro”.
En cierta ocasión Malevich tratando de dar una explicación racional a esta nueva expresión artística dijo: “Por suprematismo entiendo la supremacía de la sensibilidad pura en las artes figurativas. Para el artista suprematista siempre será válido aquel medio expresivo que permita que la sensibilidad se exprese de modo posiblemente pleno como tal, y que sea extraño a la objetividad habitual”.
El suprematismo ejerció una influencia decisiva en el posterior desarrollo de la abstracción, y algunos de sus postulados son aplicables a otras formas de abstracción como en el caso del arte concreto.
